Si me dicen hace unas temporaditas que el flúor de las chapas de Smiley sería, 20 años después, el color por excelencia hasta para el dress code más cuidado, pierdo el conocimiento en ese mismo instante. Y mira que a mi me gustaban las acid smile (y visto lo visto era una moderna, una visionaria de las tendencias). Y es que en la moda hay cosas inexplicables que igual que me sorprenden, me apasionan. Hoy el streetstyle está inundado de neón y podemos llevar desde un pequeño detalle hasta una falda, unas zapatillas, una chaqueta o un exquisito clutch. ¡Toda vale! Y para la que aún no se ha decidido a vestirse del color de su chaleco reflectante del coche, ahí va esta selección que inspira hasta a la menos arriesgada.
Las Vans de mi amiga Jessica, tan perfectas como ella








































